Pensamos que una idea puede venir de cualquier sitio.
Por eso trabajamos en una casa de campo, rodeados de pinos, naranjos, una máquina expendedora de chicles y piedras, muchas piedras. A veces cuando salimos fuera, le damos patadas para ver si debajo hay alguna idea. Nunca hemos encontrado ninguna, pero Joe nos las vuelve a traer para que lo volvamos a intentar. ¡Qué perro más inteligente!.
Sabemos que nuestra forma de trabajar no es muy habitual, pero es que nuestras ideas no deben ser comunes y el día que empiecen a serlo es que estamos haciendo algo mal.
