Para un pequeño gran pueblo, debíamos hacer un pequeño pero gran folleto. Es decir, buscar la comodidad para los que lo quieren en casa encima de la mesa (pequeño formato) y para los que les gusta colgarlo en la nevera para no perderse ningún evento. Lo que hicimos fue dejarlos contentos a todos. Mediante un diseño sencillo y funcional creamos un díptico muy práctico para los lectores de sofá que una vez abierto cumplía las exigencias de los del calendario en la nevera.
Queremos volver a dar las gracias a Rubén Dario Garcia Pujals por su colaboración en este proyecto.



